{"id":176,"date":"2022-09-18T05:34:37","date_gmt":"2022-09-18T05:34:37","guid":{"rendered":"https:\/\/holodomor.orthodoxs.org\/?p=176"},"modified":"2022-09-18T05:34:38","modified_gmt":"2022-09-18T05:34:38","slug":"testigo-de-holodomor-de-102-anos-lyubov-yarosh-el-sueno-mas-grande-es-que-termine-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/holodomor.orthodoxs.org\/index.php\/2022\/09\/18\/testigo-de-holodomor-de-102-anos-lyubov-yarosh-el-sueno-mas-grande-es-que-termine-la-guerra\/","title":{"rendered":"Testigo de Holodomor de 102 a\u00f1os Lyubov Yarosh: El sue\u00f1o m\u00e1s grande es que termine la guerra"},"content":{"rendered":"<p>Seg\u00fan el destino de Lyubov Yarosh del pueblo de Khodorkiv en Zhytomyr Oblast, toda la compleja y tr\u00e1gica historia del siglo XX inexorablemente pas\u00f3 factura.\u00a0Sobrevivi\u00f3 a tres hambrunas artificiales, la Segunda Guerra Mundial, la creaci\u00f3n y el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y esper\u00f3 la independencia de Ucrania.\u00a0Parec\u00eda que ahora, a la edad de 102 a\u00f1os, puede ser feliz por una familia numerosa: tres hijos, siete nietos y siete bisnietos.\u00a0Que viven en tiempos mejores, no los que le sucedieron a su abuela.\u00a0Que puedan trabajar libremente en su tierra, velar por el bienestar de su familia y de su pa\u00eds&#8230; Pero, de repente, un nuevo problema llam\u00f3 a la puerta: la guerra.\u00a0<\/p>\n<p>En 2020, el equipo del Museo Holodomor visit\u00f3 a la Sra. Lyubov como parte del proyecto \u00abHolodomor: Mosaico de la Historia\u00bb y registr\u00f3 su testimonio.\u00a0Y nos alegr\u00f3 mucho saber que Lyubov Hryhorivna todav\u00eda goza de buena salud y tiene una memoria brillante.\u00a0Adem\u00e1s, junto con sus familiares, ayuda al ej\u00e9rcito: teje kikimora de camuflaje para los soldados ucranianos.<\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/kop-KV_09365-scaled-1.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<h4 style=\"text-align: center;\">\u00abEsta guerra ha estado ocurriendo durante la novena hora\u00bb<\/h4>\n<p>Nuestra llamada capt\u00f3 a la se\u00f1ora Lyuba cuando iba a la casa a descansar un poco.\u00a0\u00abYo clasifico las bolsas en hilos\u00bb, dice la mujer sobre su papel en la confecci\u00f3n de disfraces.\u00a0\u00abLos bultos ya me est\u00e1n doliendo, as\u00ed que vine a la casa y me acost\u00e9\u00bb.\u00a0Dice que el director de la escuela local, Tetyana Ryabenka, empuj\u00f3 a sus hijas Halyna Romanika y Valentina Zinchuk a hacer trajes de protecci\u00f3n.\u00a0Ella tambi\u00e9n proporciona el material &#8211; arpillera &#8211; y la base para kikimore &#8211; una red especial.\u00a0Y la vecina Tatiana ayuda con la producci\u00f3n.<\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/collage-web-800x447.png\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<p>\u201cAl principio tej\u00edan a mano.\u00a0Hay agujeros m\u00e1s grandes en la parte inferior, luego doblaron el hilo por la mitad, lo metieron en el agujero y en el lazo y lo estrujaron as\u00ed, dice Lyubov Hryhorivna sobre el laborioso proceso de hacer un traje de camuflaje.\u00a0&#8211; Y aqu\u00ed, donde est\u00e1 la capucha, los agujeros son m\u00e1s peque\u00f1os, entonces debes pasar el hilo con un gancho y apretarlo hasta el final.<\/p>\n<p>La mujer dice que su mayor sue\u00f1o hoy es que termine la guerra, que haya paz y tranquilidad en nuestra tierra ucraniana.\u00a0Por lo tanto, incluso en sus ciento y tantos a\u00f1os, est\u00e1 lista para hacer todo lo posible por esto.\u00a0Su numerosa familia donaba alimentos, verduras y dinero para las Fuerzas Armadas.\u00a0Pero la contribuci\u00f3n m\u00e1s grande y m\u00e1s cara de la familia de Lyubov Yarosh a la victoria son los tres nietos que actualmente est\u00e1n sirviendo.\u00a0Alabado sea Dios, todos est\u00e1n vivos y bien, est\u00e1n llamando, pero para cada uno, el alma de la abuela est\u00e1 pellizcada y su coraz\u00f3n duele.<\/p>\n<p>\u00abLo siento por todas las personas en cuyas vidas pac\u00edficas y tranquilas lleg\u00f3 esta guerra\u00bb, dice Lyubov Hryhorivna.\u00a0\u2014 Escuchar\u00e9 la radio y llorar\u00e9\u00a0(empieza a sollozar)\u00a0.\u00a0Realmente quiero que esta guerra termine lo antes posible.\u00a0Y que el loco que empez\u00f3 todo esto se vaya a otra parte.\u00a0Para no burlarnos de la gente, para no torturarnos.\u00a0\u00a1No hay descanso para nosotros a las nueve en punto!\u00bb.<\/p>\n<p>La Sra. Lyubov ya ha sobrevivido a una guerra.\u00a0\u00abEn nuestro pueblo, los alemanes se pararon, entonces no los abusaron como a estos perros, \u00bfpodemos llamarlos personas?\u00a0\u00a1Incluso los alemanes no hicieron eso!\u00a0\u00abSol\u00eda \u200b\u200bser que un ni\u00f1o caminaba por la calle y el alem\u00e1n le invitaba a un dulce de chocolate\u00bb, recuerda la mujer.\u00a0&#8211; No digo que las cosas estuvieran bien bajo los nazis.\u00a0Los enemigos son enemigos.\u00a0Sucedi\u00f3 que incluso los pueblos fueron quemados por un alem\u00e1n.\u00a0Pero aqu\u00ed, donde viv\u00edamos, no hicieron tanto da\u00f1o.\u00a0\u00a1Y estos est\u00e1n golpeando sin fin y paran!\u00a0Ciudades y pueblos enteros fueron destruidos.\u00a0Las personas que trabajaron duro toda su vida, construyeron, se esforzaron para que hubiera algo en la casa y cerca de la casa, \u00a1se quedaron sin nada!\u00a0\u00a1Todav\u00eda cuesta creer que esto nos est\u00e9 pasando a nosotros!\u00bb.<\/p>\n<p>En la primavera, cuando los combates continuaban en la carretera de Zhytomyr, se pod\u00edan escuchar los sonidos de las explosiones en Khodorkov.\u00a0Ahora el pueblo est\u00e1 tranquilo, pero todav\u00eda ansioso e inquieto.\u00a0Aunque la guerra continu\u00f3, no fue a ninguna parte.<\/p>\n<p>Al recordar el pasado, Lyubov Hryhorivna dice: \u00abNo importa cu\u00e1n dif\u00edcil fue, fue pac\u00edfico.\u00a0Y cuando muere gente inocente, es insoportable\u00bb.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Desde los 15 a\u00f1os, cultiv\u00f3 remolachas en una granja colectiva.<\/h4>\n<p>Mirando hacia atr\u00e1s en su vida durante m\u00e1s de un siglo, la mujer recuerda que nunca fue f\u00e1cil.\u00a0En la \u00e9poca sovi\u00e9tica, era un trabajo duro y pruebas constantes.\u00a0Desde los 15 a\u00f1os cultiva remolacha en una granja colectiva.\u00a0Y cuando empez\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, trabajaba en el ferrocarril.\u00a0\u00abNuestra pista es m\u00e1s ancha y los alemanes tuvieron que hacerla m\u00e1s estrecha para poder usarla.\u00a0Casi no hab\u00eda hombres, los llevaron al frente, por lo que este arduo trabajo lo hicimos principalmente nosotras, mujeres y ni\u00f1as.\u00a0Entonces las mujeres cortaron y tejieron, y llevaron las gavillas sobre sus hombros hasta sus faldas, porque no hab\u00eda nada que llevar.\u00a0Tomaron tres paquetes de arco\u00edris y se los pusieron.\u00a0Los tacos se llevaban por todas partes&#8230; Y todo a mano y en la espalda\u00bb.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n, Lyubov Hryhorivna, como persona que estaba en el territorio ocupado, fue enviada por la fuerza a Donbas: \u00abla redimir\u00e1n con trabajo duro\u00bb.\u00a0All\u00ed trabajaba en un aserradero, y tambi\u00e9n era un trabajo duro e impropio de una dama.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">El hermano fue asesinado a golpes por los bandidos.<\/h4>\n<p>Y la Sra. Lyuba, que naci\u00f3 el 8 de agosto de 1920, tuvo que experimentar hasta tres hambrunas: en 1921-1923, en 1932-1933 y en 1946-1947.\u00a0Del primero de ellos no recuerda nada, porque era muy joven.\u00a0Y los padres no dijeron nada: \u00abten\u00edan miedo de hablar de eso entonces\u00bb.<\/p>\n<p>En cambio, el Holodomor fue bien recordado.\u00a0El amor ten\u00eda entonces 13 a\u00f1os.\u00a0La familia viv\u00eda en el pueblo de Pustelnyki (m\u00e1s tarde, este peque\u00f1o pueblo se anex\u00f3 a Khodorkov).<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 comimos?\u00a0El tilo, las hojas de ortiga se secaron, se molieron hasta convertirlas en polvo, se us\u00f3 un poco de harina y se hornearon tales pasteles.\u00a0No hab\u00eda papas, se las arreglaban con lo que pod\u00edan\u201d, dijo la mujer en\u00a0su testimonio \u00a0.<\/p>\n<p>Ella recuerda que cuando se form\u00f3 la granja colectiva, la gente se vio obligada a dar su ganado all\u00ed.\u00a0\u201cEnseguida estaban pastando las vacas, y luego ya no hab\u00eda pastor, entonces las vacas se paraban en los establos, se mor\u00edan de hambre, y las llevaban al cementerio\u201d, cuenta la mujer.\u00a0\u2014 Y la gente ven\u00eda y ped\u00eda: \u00abDanos esa carne\u00bb.\u00a0\u00a1No se le da a nadie!\u00a0Vertieron un l\u00edquido tan rojo sobre esta vaca y se fueron.\u00a0Y la gente recogi\u00f3 esa carne, la cocin\u00f3 y muri\u00f3 a causa de ella.\u00a0Ten\u00eda un hermano mayor, Mikhalko.\u00a0\u00abPap\u00e1, deber\u00edas ir y traer un trozo de esa carne\u00bb, dice.\u00a0\u00abNo, ni\u00f1os, ser\u00e1 mejor que comamos tilo&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>La hambruna en la familia de Grigory y Yevdokia Lysenko, los padres de la Sra. Lyuba, se llev\u00f3 a dos de sus hijos.\u00a0\u00ab\u00c9ramos seis: el mayor Mikhalko ten\u00eda catorce a\u00f1os, Mykola ten\u00eda diecisiete, luego yo, luego Anton (muri\u00f3 a la edad de seis a\u00f1os antes del Holodomor), Vasyl a los veinticinco y Olya a los veintinueve\u00bb, Lyubov Hryhorivna recuerda claramente que incluye a todos e incluso los a\u00f1os de nacimiento.<\/p>\n<p>La hermana menor, Olya, que ten\u00eda apenas cuatro a\u00f1os en la cosecha de 1933, muri\u00f3 de agotamiento.\u00a0Y el hermano mayor de Mikhalko, de 18 a\u00f1os, fue asesinado a golpes por unos bandidos por unas cuantas remolachas.<\/p>\n<p>\u00abFue al segundo pueblo: Yaropovichi, quer\u00eda llevar remolachas.\u00a0Y fue atrapado all\u00ed y golpeado.\u00a0Lleg\u00f3 el padre y dijo: \u00abDame el ni\u00f1o\u00bb, y ellos: \u00abNosotros no le damos, d\u00e9 media libra de harina, pero le daremos el ni\u00f1o\u00bb.\u00a0El padre va a la granja colectiva, le pide al jefe: \u00abEscribe\u00bb, escribi\u00f3&#8230; Por este tormento, el padre se llev\u00f3 a su hijo.\u00a0Mikhalko vivi\u00f3 dos domingos y muri\u00f3&#8230; No fue a recoger el arado, solo quer\u00eda traer remolacha a casa para cocinar algo de comer\u00bb.<\/p>\n<p>En agosto de 1932, las autoridades sovi\u00e9ticas adoptaron la infame ley de las cinco mazorcas de ma\u00edz, seg\u00fan la cual toda la propiedad de las granjas colectivas se equiparaba a la propiedad estatal.\u00a0Por eso, incluso los ni\u00f1os eran castigados sin piedad por una remolacha o un pu\u00f1ado de mazorcas de ma\u00edz encontradas en el campo.<\/p>\n<p>\u00abTen\u00edamos trigo al otro lado del r\u00edo, era una cosecha.\u00a0Mi hermano Vasyl y yo fuimos a recoger trigo.\u00a0Metieron esos pinchos en una bolsa, y el collar nos vio&#8230; Ya llegamos a casa, echamos esos pinchos en la estufa, y se secaron.\u00a0Lleg\u00f3 al tamiz que estaba sobre la estufa, recogi\u00f3 las espiguillas y se las llev\u00f3 a casa con el tamiz.\u00a0Lloramos, suplicamos: \u00abDevu\u00e9lvelo, queremos comer, corremos a buscar sopa para mam\u00e1\u00bb.\u00a0Y \u00e9l lo tom\u00f3 y no lo devolvi\u00f3\u00bb, Lyubov Hryhorivna recuerda su infancia hambrienta.<\/p>\n<p>Durante la hambruna, los ni\u00f1os eran los m\u00e1s vulnerables.\u00a0Seg\u00fan los recuerdos de la se\u00f1ora Lyubov, muchos de ellos murieron en el pueblo.\u00a0\u201cLas familias eran grandes, no como ahora con un hijo, sino con seis o siete.\u00a0Y hab\u00eda diez ni\u00f1os cada uno.\u00a0Quedaron uno o dos y murieron\u00bb, dice.<\/p>\n<p>Fueron enterrados en fosas comunes, sin ata\u00fades&#8230; El padre de la Sra. Lyubov era un gran coleccionista de muertos de casa en casa.\u00a0\u00abEl capataz dijo que fu\u00e9ramos a las casas donde han muerto los ni\u00f1os, los recogi\u00e9ramos y los llev\u00e1ramos.\u00a0Pap\u00e1 trajo cinco o seis ni\u00f1os y los arroj\u00f3 a todos en un pozo.\u00a0Y as\u00ed todos los d\u00edas.\u00a0En lo que sea que estuvieran, los trajeron con alg\u00fan tipo de truco&#8230; As\u00ed fue como mi padre tom\u00f3 a mi hermano y hermana, lo que fuera que estuvieran, los tir\u00f3 a un pozo y eso es todo.\u00a0Y luego dice: \u00abAy, si alguien me dijera que enterr\u00e9 a mi hijo desnudo&#8230;\u00bb y llora\u00bb.<\/p>\n<p>La propia Lyuba estaba a un paso de la muerte: estaba toda hinchada y apenas pod\u00eda caminar.\u00a0\u00abEstaba muy d\u00e9bil\u00bb, recuerda la mujer.\u00a0&#8211; Tanto las piernas como los brazos est\u00e1n hinchados.\u00a0Pap\u00e1 trajo algo de comer, luego fueron a la casa y le dijeron a mam\u00e1: \u00abYavdoho, probablemente nuestro amor no sobreviva, est\u00e1 mintiendo y hablando sola\u00bb. \u00a0(Llorando)\u00a0.\u00a0Pero sobreviv\u00ed y sigo viviendo, como si mi hermano y mi hermana compartiesen conmigo sus a\u00f1os no vividos.\u00a0Vivo para m\u00ed y para ellos\u00bb.<\/p>\n<p>La hambruna de 1946-1947 ya no fue tan terrible, dice la mujer.\u00a0La gente ten\u00eda papas y otros suministros.\u00a0Algo se pod\u00eda comprar, intercambiar, obtener.\u00a0Fue duro y hambriento, pero sin tanta desesperanza como en el 33.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Protector de la familia y anciano del pueblo.<\/strong><\/h4>\n<p>En 1948, la Sra. Lyubov se cas\u00f3 y se mud\u00f3 a Khodorkiv.\u00a0Con su esposo, Volodymyr Yarosh, nacieron y se criaron cuatro hijos: Vitya, Valya, Galya y Lenya.\u00a0Viktor es un dolor de madre constante.\u00a0Todav\u00eda no ten\u00eda treinta a\u00f1os: fue a la Rep\u00fablica Checa para ganar dinero y regres\u00f3 a casa en una casa.\u00a0Esta es una herida que todav\u00eda no cicatriza en el coraz\u00f3n de la madre.\u00a0Por eso, una mujer comprende a las madres que hoy pierden a sus hijos en la guerra como nadie.<\/p>\n<p>Ella dice que hoy es la residente m\u00e1s antigua de Khodorkov.\u00a0Este pueblo, por cierto, se conoce desde la \u00e9poca de los cosacos: fue aqu\u00ed donde naci\u00f3 el hetman ucraniano Ivan Samoilovych en la familia de un sacerdote.<\/p>\n<p>\u00abMi madre vivi\u00f3 70 a\u00f1os y mi padre muri\u00f3 en 1945.\u00a0Ni siquiera estaba casada cuando \u00e9l falleci\u00f3.\u00a0Pero mi madre ten\u00eda una hermana en su familia que vivi\u00f3 m\u00e1s que yo ahora\u00bb, dice Lyubov Hryhorivna sobre la mujer longeva de la familia.<\/p>\n<p>La Sra. Lyuba no tiene secretos de longevidad.\u00a0El trabajo constante, el amor por la vida y las personas, y la oraci\u00f3n sincera son todas las recetas de su longevidad.\u00a0Y el apoyo de una familia numerosa a\u00f1ade fuerza.<\/p>\n<p>&#8230;Mientras se escriben estas l\u00edneas, en alg\u00fan lugar de Jodorkov, Lyubov Yarosh, de 102 a\u00f1os, toma un trozo de arpillera y la separa en manojos de hilos.\u00a0Las manos trabajadoras de las trabajadoras ucranianas, que durante toda su larga vida sostuvieron el cielo sobre Ucrania, criaron pan e hijos, contin\u00faan acercando la Victoria de Ucrania.\u00a0Hilo tras hilo.\u00a0Un pellizco tras otro.\u00a0Prepara sus \u00abtarjetas de presentaci\u00f3n\u00bb, que dejan sin palabras a los enemigos ante la menci\u00f3n del apellido \u00abYarosh\u00bb.\u00a0Si su kikimora salva aunque sea una vida, a\u00f1ade, est\u00e1 lista para seguir haci\u00e9ndolas mientras tenga fuerzas.<\/p>\n<p>\u00abSue\u00f1o con vivir para la Victoria\u00bb, dice la mujer y contin\u00faa su trabajo.<\/p>\n<p>\u00a1Salud para usted, se\u00f1ora Luba!\u00a0\u00a1Y que tu sincera oraci\u00f3n maternal proteja a tu familia ya toda Ucrania!<\/p>\n<p><strong>Lina TESLENKO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Foto del Museo Holodomor, de Tamila Yakovenko y del archivo familiar de Lyubov Yarosh.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/photo5247175882580279576.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/iarosh-rotated.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/iarosh-2-rotated.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/photo5247175882580279564.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/photo5247175882580279544.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/photo5247175882580279545.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/holodomormuseum.org.ua\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/photo5247175882580279562.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan el destino de Lyubov Yarosh del pueblo de Khodorkiv en Zhytomyr Oblast, toda la compleja y tr\u00e1gica 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